A lo largo de la historia se ha encontrado el uso indiscriminado de todo tipo de sustancias químicas en la industria, donde estas no solo afectan el entorno o medio ambiente, sino también la integridad de la persona produciendo directa o indirectamente enfermedades irreversibles y diferentes mal formaciones orgánicas en el individuo.
Algunos trabajadores muchas veces laboran en medios contaminados con productos químicos, utilizados o generados por la actividad que realizan, pero que de igual manera les resultan nocivos para la salud, por lo tanto, deben aprender a reconocer los signos de amenaza que ofrecen los factores de riesgo químico y desarrollar una conducta de autocuidado tomando las medidas de preventivas necesarias para su control.
Las sustancias o materias químicas se pueden clasificar de varias formas; una de ellas es la siguiente:
1. Según el estado físico
2. Según la forma como se presenta la materia en el medio que habitamos
3. Según la manera como éstas afectan el organismo humano
SEGÚN EL ESTADO FÍSICO DE LA MATERIA
Los materiales se encuentran en la naturaleza en estados sólidos, líquidos, vapores, gases y plasma atómico. Cada material o sustancia dependiendo de su composición, estructura química y de sus características físicas, presentará un comportamiento que podría ser estable en condiciones normales y aún extremas, de temperatura ambiente y presión o ser inestable si estas condiciones son variadas. Veamos:
• GASES Y VAPORES. Tienen la propiedad de mezclarse con el aire y no volverse a separar espontáneamente. Son fluidos amorfos que ocupan el espacio que los contienen y pueden cambiar de estado físico únicamente por la combinación de la presión y la temperatura. Los gases son aquellas sustancias que en condiciones habituales de temperatura y presión se encuentran en estado gaseoso. Se diferencian de los vapores, en que los éstos provienen de sustancias que en condiciones anteriores eran líquidas.
• SUSTANCIAS LÍQUIDAS presentes en la naturaleza son innumerables y cada una posee características particulares dependiendo de los elementos que la constituyen, siendo químicamente reactivas o no reactivas, de alta o baja volatilidad, alcalinas o ácidas, con alta o baja solubilidad, saturadas o insaturadas. Como ejemplo de sustancias líquidas de importancia para la salud ocupacional, podemos mencionar: los disolventes y otros derivados, pueden causar enfermedades y accidentes fatales.
• SUSTANCIAS SÓLIDAS en su gran mayoría son estructuras físico - químicas rígidas y por eso su comportamiento tiende a ser estable en condiciones normales. Sin embargo, existen metales que pueden ser tóxicos y ser asimilados por los tejidos blandos del cuerpo como el mercurio, arsénico, antimonio, cadmio, zinc, talio, litio, cobre y boro, o aquellos que incorporados al organismo se localizan en los huesos como el plomo, el bario, uranio, estroncio, radio, torio, galio, y los fluoruros. Algunos de estos metales son inestables y por tanto pueden ser explosivos, ejemplo de estos los compuestos nitro y nitroso, o también ser radioactivos como el radio, uranio, cobalto, entre otros.
SEGÚN LA FORMA DE PRESENTACIÓN EN EL AMBIENTE
Los métodos empleados en algunos procesos para obtener o tratar algunos productos y las condiciones ambientales de temperatura, ventilación y presión atmosférica, determinan la forma de presentación de las sustancias o materiales en el medio de trabajo, lo cual define a su vez, la manera como éstas ingresan al organismo. Las siguientes son las formas como regularmente se presentan las sustancias químicas en el ambiente:
AEROSOLES. Se presentan como sustancias en forma de partículas sólidas o líquidas dispersas en el aire, de tamaño muy pequeño (menores a 100 micras). Por su escasa masa y la resistencia que opone el aire a su caída libre, se pueden mantener en suspensión por un período muy prolongado, a veces por tiempo indefinido si existen corrientes, mecánicas o térmicas que actúen contra la fuerza de gravedad.
Los aerosoles se presentan en los siguientes estados físicos:
AEROSOLES SÓLIDOS
Los aerosoles sólidos se clasifican en polvos y humos. Con cierta arbitrariedad se puede estipular un diámetro límite que distingue un grupo de otro, así:
• POLVOS: Son partículas sólidas finas que se forman por acción mecánica de disgregación, en operaciones de espolvoreo, perforación, trituración, explosiones, cortado, choque, molienda o pulido. Los tamaños de las partículas de polvo son amplios y pueden oscilar entre 0,1 y 100 micras. Las partículas de mayor tamaño (>10 micras), que son las que están presentes en los ambientes industriales, sedimentan por acción de la gravedad, pero las de menor diámetro se mantienen en el aire por acción de corrientes de aire mecánicas y térmicas no sedimentan, excepto bajo fuerzas electrostáticas. Se ha calculado que una partícula del tamaño de una micra, se tarda 177 minutos en descender un metro.
Los polvos se clasifican según su naturaleza como orgánicos e inorgánicos y éstos a su vez de la siguiente manera:
• HUMOS: La palabra humo se utiliza en español para designar dos tipos diferentes de partículas; en inglés se denominan fume y smoke.
• Fume. Son partículas metálicas de humos que se originan en procesos de combustión, sublimación y condensación, así como las que se forman por oxidación de vapores metálicos. Su tamaño está por lo regular entre 0,2 y 0,5 micras. Transformándose por simple agregación, en partículas de tamaño lo suficientemente grandes, tienen más tendencia que los polvos a sedimentar. Como ejemplos típicos se pueden mencionar los fluoruros, los óxidos de plomo, mercurio y zinc.
• Smoke. (hollín) Son las partículas formadas por la combustión de materiales orgánicos, como: el humo del tabaco, carbón de hojas secas, leña, derivados del petróleo, entre otros.
AEROSOLES LÍQUIDOS
Los aerosoles líquidos se clasifican como nieblas y neblinas y se diferencian entre sÍ por su origen.
• NIEBLA conocida también como rocíos, se forma por goticas líquidas producidas por ruptura mecánica, impacto, burbujeo, nebulización o pulverización. Ejemplos: la aplicación de plaguicidas por aspersión o la aplicación de pinturas con pistolas. Su tamaño varía de 2 a 60 micras y pueden ser observadas a simple vista.
• NEBLINAS conocida también como bruma, se presenta como la suspensión en el aire de pequeñas goticas de líquido que se generan por condensación del estado gaseoso. La variación de tamaño es muy amplia; va desde 0,01 a 10 micras y algunas son apreciables a simple vista.
ELIMINACIÓN DE TÓXICOS INDUSTRIALES
La vía más frecuente de eliminación de tóxicos industriales es la renal, ya que dependiendo de la eficiencia de su funcionamiento se condicionan las posibilidades de eliminación del tóxico. Esto implica que el riñón sea un órgano muy expuesto a la agresividad tóxica.
En el proceso de eliminación de tóxicos industriales la vía digestiva también tiene su importancia al nivel de la mucosa intestinal, principalmente en el colon (intestino grueso). Además debe considerarse como vía excretora la hepatobiliar, ya que el hígado es el principal órgano metabolizador de tóxicos. En consecuencia, por las excretas se expulsan todas estas sustancias. Los tóxicos industriales también se pueden eliminar en menor cantidad por el sudor, la saliva, la leche materna y el aire expirado.
El conocimiento de todos los detalles fisiopatológicos particulares de cada tóxico pueden ser útiles en la investigación diagnóstica de una intoxicación.
EFECTOS FISIOPATOLÓGICOS
La acción nociva de las sustancias tóxicas para el organismo depende de:
a. La solubilidad en la sangre, ya que ésta determina el lugar donde ejerce su acción el tóxico, su distribución y la saturación en el organismo.
b. La reactividad es la que determina que una sustancia sea irritante.
c. El factor de metabolización, que determina la forma como se asimila en el organismo y como se elimina.
Las sustancias químicas se pueden clasificar de acuerdo a sus efectos fisiopatológicos de la siguiente manera:
1. IRRITANTES
Son todas las sustancias que debido a su acción química producen inflamación al entrar en contacto con la piel, las mucosas u otro tejido interno o externo del organismo. Los factores que indican la gravedad del efecto son la concentración de la sustancia en el aire o solución y el grado de solubilidad. Las sustancias irritantes se clasifican en:
Irritantes primarios. Son sustancias cuyo efecto principal es la inflamación de las áreas anatómicas con las que entra en contacto (la piel o las mucosas), mientras que la intoxicación o el daño generalizado al organismo es de menor importancia. Estas se dividen de acuerdo al lugar de su acción en:
• Irritantes del tracto respiratorio superior. Debido a su extraordinaria solubilidad en agua, este grupo localiza su acción en las vías respiratorias superiores, sin afectar la faringe o los bronquios. Las sustancias son absorbidas a través de la nariz y la garganta y el aire llega prácticamente limpio a los pulmones. Algunas de estas sustancias son los ácidos clorhídrico, sulfúrico y nítrico, el amoníaco, los álcalis: hidróxidos de sodio, potasio y amonio, los aldehídos orgánicos, formaldehídos, acrolina, los polvos y nieblas ácidas y alcalinas, tales como fluoruros, cromatos, entre otros.
• Irritantes del tracto respiratorio y del tejido pulmonar. Este grupo incluye algunas sustancias cuya solubilidad en agua es moderada, y cuando son inhaladas, recorren espacios mayores dentro de las vías respiratorias. Ejemplo de estos son los halógenos: cloro, flúor, yodo y bromo, el ozono, los haluros de azufre y fósforo, el éter etílico, entre otros.
• Irritantes del tejido pulmonar. Por su baja o ninguna solubilidad pueden llegar hasta los tejidos del pulmón. Aunque también presentan efecto irritante sobre las vías respiratorias superiores, esto no es de importancia frente a la reacción tan intensa que producen en los pulmones. Ejemplo de ellos son el dióxido de nitrógeno, el gas fosgeno, el ozono, los hidrocarburos aromáticos y gases nitrosos, entre otros.
IRRITANTES SECUNDARIOS. Su efecto principal es la intoxicación generalizada y la irritación y por su acción tiene menor importancia para una urgencia médica. Un ejemplo puede ser el efecto de la inhalación de ácido sulfhídrico, que es un tóxico de acción general en el organis¬mo; en concentraciones inferiores a aquellas que causan intoxicación generalizada su acción irritante sobre las vías respiratoria es semejante a la del cloro, pero menos intensa.
Entre los hidrocarburos aromáti¬cos volátiles, existe una gran variedad de vapores orgáni¬cos que presentan una acción generalizada de forma simultánea con la acción irritante, como la piridina, el aguarrás (metanol), y una variedad considerable de aldehídos, cetonas, éteres, alcoholes y ésteres.
2. ASFIXIANTES Se suman a este grupo las sustancias que tienen la propie¬dad de producir, por cualquier mecanismo, la asfixia, es decir, la falta de oxígeno a nivel celular. Esta puede producir lesión en la corteza cerebral en cuatro minutos y la muerte en ocho minutos. Al hablar de asfixia se acostumbra a emplear el término hipoxia, para señalar una deficiencia importante de oxígeno y el término anoxia para indicar la ausencia de oxígeno en la sangre.
Asfixiantes simples. Son aquellos que actúan por déficit de oxígeno, es decir, al encontrarse en altas proporciones en el ambiente, ejercen su acción por disminución sensible de la concentración del oxígeno en el aire respirado. Los más importantes son los gases nobles, el nitrógeno y el dióxido de carbón (CO2).
Asfixiantes químicos. Son sustancias que impiden la llegada del oxígeno a las células, bloqueando o interfiriendo en el proceso fisiológico de la respiración, ya que la afinidad de la sustancia con la sangre es mucho mayor que la del oxígeno. Pertenecen a este grupo el monóxido de carbono, el ácido cianhídrico, nitritos, los aminos y nitroderivados de los hidrocarburos aromáticos (anilinas, nitrobenceno), las arsenaminas y ácido sulfhídrico, entre otros.
3. ANESTÉSICOS Y NARCÓTICOS. Son sustancias químicas que actúan como depresores del sistema nervioso central. Su acción depende de la cantidad de tóxico que llega al cerebro. Forman este grupo la mayoría de los compuestos orgánicos empleados como disolventes industriales, tales como los hidrocarburos acetilénicos, éteres, cetonas y alcoholes alifáticos, ésteres, entre otros.
4. TÓXICOS QUE DAÑAN EL TEJIDO PULMONAR. Se integran en este grupo aquellos tóxicos, aparte de los irritantes, que pueden dañar o alterar de alguna manera los tejidos pulmonares. Normalmente se adquiere por exposición continuada del sujeto a atmósferas polvorientas. Se pueden subdividir en tres grupos:
Polvos neumoconióticos: Son aquellas sustancias química o microorganismos que pueden originar a través de su acumulación en el pulmón, una degeneración de naturaleza fibrótica del tejido pulmonar o presentar cierto parecido con las neumoconiosis clásica. Un segundo grupo de polvos neumoconióticos lo conforman ciertos polvos y fibras de origen vegetal que portan microorganismos, normalmente hongos. Ejemplos de estos son: el polvo de Algodón, que produce la enfermedad profesional llamada bisinosis y el polvo de bagazo de la caña que produce la enfermedad profesional llamada bagazosis,
Polvos inertes: Así denominados por ejercer su acción como consecuencia de una acumulación de grandes cantidades de polvo en los alvéolos pulmonares, que terminan siendo rellenados en su totalidad, impidiendo por tanto la difusión del oxígeno por las membranas alveolares. Se incluyen en este grupo polvos de naturaleza inorgánica, tales como el carborundo, polvo de piedra de esmeril, polvos metálicos, entre otros.
Polvos alérgicos: Lo forman polvos y fibras que en individuos sensibilizados originan reacciones de tipo alérgico. Su naturaleza puede ser muy diversa, ya que la acción patológica depende más de una predisposición del individuo que de las características físico - químicas del agente tóxico. Suelen dar reacciones de este tipo el polen, polvos de madera y resina; fibras vegetales y sintéticas, plaguicidas tipo piretrinas y piretroides, entre otros.
5. TÓXICOS GENERALES O SISTÉMICOS. Son los compuestos que independientemente de su vía de entrada al organismo, son distribuidos por el torrente circulatorio a todos los tejidos, produciendo efectos patológicos diversos, aunque ciertos tóxicos de este grupo son reconocidos por sus efectos específicos sobre un determinado órgano o sistema. Algunos ejemplos son los hidrocarburos alifáticos halogenados, especialmente el tetracloroetano y el tetracloruro de carbono, ciertos compuestos como el sulfuro de carbono y el alcohol metílico; metales como el mercurio (que produce el hidrargirismo), manganeso y talio y los derivados alquílicos del plomo, tetracloruro de plomo, plomo en aleaciones de soldaduras (produce saturnismo por inhalación de humos) y el estaño. Además, los plaguicidas órgano - fosforados y clorados, que actúan preferentemente sobre el sistema nervioso.
6. CANCERÍGENOS: Son sustancias que pueden generar un crecimiento desordenado de células, cuando las exposiciones son reiterativas y prolongadas. Como ejemplo tenemos el tolueno, xilol, benceno, yodo metano, berilio y sus compuestos, níquel en aerosol, cloruro de polivinilo, di bromo metano, alquitrán de hulla, fibras de asbesto, plaguicidas clorados, entre otros.
7. MUTAGÉNICOS: Son sustancias que al entrar en contacto con el organismo debido a exposiciones radioactivas prolongadas, pueden causar cambios o alteraciones genéticas de los factores hereditarios. Ejemplo: cobalto, radio, uranio.
8. TERATOGÉNICOS: Son sustancias que pueden producir malformaciones congénitas, es decir, causan alteraciones orgánicas al embrión o al feto de mujeres en embarazo. Ejemplo: los plaguicidas tipo herbicidas fenoxi-acéticos, como el llamado agente naranja químicamente compuesto por las sustancias: 2,4,D (ácido diclorofenoxi - acético) más 2,4,5,T (ácido triclorofenoxi-acético). El 2,4,5,T presenta una impureza llamada TCDD (2,3,7,8-tetracloro – dibenzol - p-dioxina), conocida como dioxina, la cual es extremadamente tóxica y teratogénica.
9. SUSTANCIAS PRODUCTORAS DE DERMATOSIS: Son aquellas sustancias que pudiendo ejercer otros efectos tóxicos sobre el organismo, al entrar en contacto con la piel causan cambios en la misma a través de diferentes mecanismos. Entre ellas se encuentran:
Los irritantes: Como vimos, algunos actúan inmediatamente, como los ácidos y los álcalis fuertes. Otros como los aceites minerales y disolventes desengrasantes, requieren para ejercer su acción, un contacto prolongado y repetido.
Sensibilizadores alérgicos: La acción de estos compuestos se caracteriza por dos circunstancias, la primera de ellas es que no afectan la totalidad del individuo, sino que se requiere una predisposición fisiológica. La segunda es que la dermatitis no aparece sin que previamente el sujeto haya estado en contacto con el alérgeno. Dentro de este grupo se hallan los dicromatos alcalinos, las resinas epóxicas y de fenolformaldehido; los plaguicidas a base de piretroides y de piretrinas, gran número de monómeros y plásticos.
Fotosensibilizadores: Este tipo de dermatosis puede originarse bien como respues¬ta a un efecto tóxico debido a un exceso de radiaciones electromagnéticas naturales o artificiales, como la luz solar o rayos ultravioleta, o bien como consecuencia de la reacción de ciertos compuestos químicos que originan una dermatitis fototóxica o fotoalérgica. Ejemplos: el alqui¬trán de hulla y de petróleo, creosota y colorantes como la acridina, ciertos clorados de acción bactericida.
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